Marketing & Ventas
Emociónate y la Venta Profesional
Hace unos meses Eduardo Rosser me invitaba a participar en un nuevo proyecto impulsado por la Organización emociónate y más concretamente por Juan Carlos Soler Palazón, en colaboración con la Universidad Miguel Hernández. Aunque viniendo de Edu no dudé ni un instante, cuando ví que el proyecto se trataba de dar formación en venta profesional a personas con diferentes capacidades con el objetivo de facilitar su inserción en el mundo laboral, me sentí muy feliz de poder compartir mi pasión por la venta.
“Pasión por la Venta”
A todo aquél que inicia un curso de ventas siempre le digo lo mismo: “puedes ser un gran vendedor, pero para ello tienes que amar lo que haces”. Sé que suena cursi, pero el ser apasionado con lo que uno hace, nos lleva al éxito, y nos hace esforzarnos para conseguir nuestros objetivos. Amar tu trabajo es sólo uno de los pasos, planificarse, esforzarse, persistir, comprender al cliente, son otros más. El trabajo de vendedor es muy brillante y puede deslumbrar, pero también es muy duro, en ocasiones solitario, y siempre reconfortante. Invito a todos los alumnos del curso que quieran leer una bella parábola sobre los vendedores que lean “El Vendedor más grande del Mundo”, del autor Og Mandino. Con este libro aprenderán, viajaran, y sentirán como un gran vendedor.
La venta profesional es una de las profesiones más antiguas, y a la vez más difíciles. Ponerse delante de un cliente es fácil, lo difícil es conseguir el compromiso de compra, persuadir, cautivar y emocionar al cliente hasta que decide elegirnos como su proveedor de servicios. Ese es sólo el punto de partida, la venta nos debe comprometernos para seguir sirviendo al cliente como su socio.
Espero disfrutar mucho en éste curso y desde aquí le doy las gracias a Juan Carlos de emociónate y a Eduardo Rosser por poder colaborar con ellos en esta actualización de venta profesional.
El Modelo de Venta sin Vender de Daniel Pink
Hace unos días asistí como observador a una discusión que una vendedora de un pequeño puesto de carcasas para móviles tenía con una chica y su madre sobre uno de los productos que ofertaba. La chica y su madre querían regalar a la hermana una carcasa para IPhone 4, y aunque tenía cerca de 50 modelos de carcasas, la vendedora se sintió ¿ofendida? por un comentario que hicieron sobre las carcasas de viscosa, según ellas “el pelo se enganchaba”. No deja de ser anecdótico que, a pesar de no querer ninguno de esos modelos, que además son los más económicos, y que la pareja estaba interesada en los de mayor precio, lo cuál es ventajoso para la vendedora, ella hizo hincapié hasta en 3 ocasiones en que no se enganchaban en el pelo.
Lo cierto es que, se enganchen en el pelo o no, la vendedora perdió de vista su objetivo, vender, para rebatir una objeción que era más una oportunidad para centrar su energía en vender los de mayor valor, en vez de centrarla en discutir con las clientas.
Como dice Daniel Pink en su modelo de Venta sin Vender, es necesario escuchar las ofertas del cliente, y es que cada vez que nos callamos y escuchamos lo que él quiere decirnos, surgen nuevas oportunidades para adaptar nuestro servicio o producto a sus necesidades.
Es necesario evitar la discusión, como dice un lema de Fuller Brush, una de las empresas más reconocidas en la venta de artículos del hogar a domicilio, “discusión ganada, venta perdida”. Esto no significa dar la razón al cliente siempre, pero como decía un antiguo jefe mío, “el cliente no siempre tiene la razón, pero siempre es lo más importante”. Es una buena reflexión para no perderla de vista cuando estamos delante de uno.
“El cliente no siempre tiene la razón, pero siempre es lo más importante”
Con matices de este modelo de Venta sin Vender proponemos varios trucos que nos pueden ayudar a mejorar algunas habilidades delante del cliente:
1- Añadir siempre a sus frases “y sí…” en vez del temido “sí pero…”, muchas veces no somos conscientes del contenido negativo que tiene el “pero…”, hay que evitarlo como sea!
2- Hay que hacerle quedar bien, no podemos dejar al cliente en mal lugar nunca, hay que dejar siempre una puerta o ventana abierta, no vale con acorralarle, eso era para el modelo de venta tradicional, el nuevo modelo de venta sin vender promueve las relaciones a largo plazo y el espíritu de ser un socio valioso de nuestros clientes.
3- Escuchar, escuchar y escuchar. Cuando creas que ha terminado de hablar, y que te toca a ti, entonces, cállate! Sí, cállate, por lo menos hazlo durante 5 segundos. Al principio te costara, después de intentarlo durante mil veces te saldrá fácil. Muchas veces, la selección de vendedores se dejaba llevar por aquellos más ágiles, que antes respondían a las preguntas. La agilidad está bien, hasta cierto punto, escuchar al cliente, no acabar sus frases, esto es lo más importante para tener éxito.
Y recuerda, Todo cambia cuando tú cambias, desmárcate!
Tienes un cliente delante tuya, inténtalo! Y cuéntanos aquí tu experiencia!
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Construye tu elevator pitch en 5 pasos.
Elevator Pith; Origen.
La primera vez que oí hablar del Elevator Pitch fué a Irene Martínez, Directora de Key Executive. A raíz de ello, comencé a investigar, y es increíble lo desconocida que es esta herramienta en nuestro país comparado con EEUU, donde es una asignatura obligatoria en la mayoría de las Universidades y Escuelas de Negocios. De hecho, según algunos escritores y periodistas, es el motivo de que todavía existan los “limpia-zapatos” en la puerta de muchos de los edificios de oficinas de Manhattan. En ellos, los “ambiciosos” ejecutivos esperan, mientras sacan brillo a sus zapatos, a CEO´s , Directores, Inversores, con el fin de poder tener unos segundos (aprox. 30”) en el ascensor (Elevator) para poder hacer una presentación verbal (Pitch) de su idea, proyecto, negocio, o su propia persona. De hecho, el Elevator Pitch es una de las herramientas más importantes de Marketing Personal.
Marketing de andar por casa
Muchas personas piensan que el Marketing es algo muy complicado, que necesita de muchos recursos, y que está pensado sólo para grandes empresas. Los que nos hemos especializado en marketing sabemos que no es así. El marketing consiste en pensar desde el punto de vista del cliente, y tratar de hacer que su experiencia con nuestro producto o servicio sea lo más placentera posible, y que quiera repetir, o lo que es más, que hable a todo el mundo de lo feliz que es gracias a nuestra existencia. Eso es la cúspide de la pirámide!!
Tenemos que hacer un esfuerzo por comprender sus necesidades, cómo las cubre nuestro producto/servicio, y cómo podríamos mejorar esa relación. A veces es un sencillo ejercicio de observación, en otras requiere una mayor implicación y no es tan fácil, ahí es donde entramos los profesionales. En ocasiones, una conversación con uno de nuestros clientes nos puede dar más información que el mejor de los estudios de mercado.
Si quieres saber cuánto le importas al dueño de un negocio,
visita el aseo, según esté, así le importas.
Steve Jobs decía no puedes preguntarle a la gente que quiere, porque siempre responderá en términos de: “algo más barato”, “más rápido”, “más grande o pequeño”, sin embargo, las grandes transformaciones han llegado de desarrollo de productos completamente diferentes, que nada tenían que ver con lo que había, y difícilmente imaginables, salvo para sus creadores.
Una vez estaba cenando con unos amigos del mundo de marketing online en un restaurante de Alicante, y en la conversación el camarero y propietario del local nos preguntó qué podía hacer para mejorar su local en términos de marketing, todos nos sonreímos y algunos de ellos le sugirieron crear una página de Facebook y una web a través de la cuál los clientes pudiesen realizar reservas, yo le sugerí que limpiase el aseo. Decía Tom Peters, si quieres saber cuánto le importas al dueño de un negocio, visita el aseo, según esté, así le importas.
Los pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre una empresa y otra, en cada interacción que tenemos con la marca, ya sea a través de la web, el teléfono, o cuando necesitamos ir al aseo.

Customer Engagement, las últimas dos dimensiones.
Llegando a la cúspide de la pirámide del Customer Engagement.
En el último Post hablábamos de las 2 primeras dimensiones del enganche emocional del cliente; Seguridad/Confianza, Integridad ambas son el punto de conexión emocional con el cliente, y el principio del Customer Engagement. En este Post vamos a desarrollar la otras 2 dimensiones que son claves en el proceso de engagement del cliente; El Orgullo y la Pasión.
– Orgullo; hablamos de Orgullo en un sentido de identificación Positivo. ¿Me identifico con la empresa? ¿Qué me digo a mi mismo de ser cliente de esta empresa? Los clientes se sienten bien cuando creen que la decisión de confiar en una compañía está bien fundamentada. ¿Qué hace esta empresa con el entorno, empleados, la legislación? ¿ Tiene una política de Responsabilidad Social Corporativa? El Orgullo en el Customer Engagement va desde niveles básicos como el estatus, hasta profundos como el sentimiento de compartir los Valores Personales. Un elemento Clave del Orgullo es la Predictibilidad; es decir la sensación de tenerlo todo bajo control y de tener competencia sobre ello. Algo que gestionan especialmente mal las empresas de aerolíneas, la mayoría de veces responden tarde a las preguntas de usuarios, dan poca información sobre los retrasos, cancelaciones, etc. y además siempre de forma reactiva y poco transparente.
Tus compras Comunican.
El Orgullo tienen que ver también con el hecho de que nos identificamos con las empresas con las que hacemos negocios. Reflejan estatus al que perteneces o aspiras. En cierto modo son una expresión pública de las personas, es como decir este es quien soy Yo. Así que es muy importante tener en cuenta que todo lo relacionado con nuestra marca comunica, es decir; Producto, Packaging, Servicio Postventa, Localización, Precio, Espacio Publicitario. Debes mantener Coherencia con toda la experiencia del Cliente. Sentirse identificado con una Marca es hacer sentir al cliente Especial y Único. La Marca debe transmitir que es buena para gente como Tú, pero no para todo el mundo! El Respeto al cliente es un factor determinante para esta dimensión.
– Pasión; cuando un cliente es apasionado de una Marca/Empresa es cuando se alcanza el Nivel máximo de enganche. El cliente percibe que tiene con ella una relación Irremplazable, se produce el máximum del Customer Engagement y se convierten en embajadores de la Marca. Surge aquí un efecto que podríamos definir como la profecía autocumplida, ya que el cliente justifica todos los hechos, buenos o malos, que le suceden y dota a la marca/empresa de un “estado de gracia” que perdona todo. Se produce una espiral positiva ascendente que sólo hará crecer la relación y el enganche a ella.
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¿Por qué compran tus clientes?
Saber por qué te compran tus clientes puede parecer una pregunta poco importante, incluso a algunos les parecerá hasta innecesaria, “si total ya me compran, que más da”. Sin embargo es una de las preguntas más importantes para cualquier empresa, grandes y pequeñas.
Cuenta Eduardo Rosser en su libro “Tu eliges” una anécdota sobre un vendedor de colchones que no sabía por qué no le compraba una cadena de galerías comerciales e hipermercados, y que el vendedor creía saber por qué. Ese era el problema, que “sólo lo creía”, nunca se lo había preguntado a los de compras. En el caso opuesto de que sí nos compren, puede ocurrir exactamente lo mismo, que creamos saber por qué nos compran, pero que nunca se lo hayamos preguntado a nuestro cliente.
Si quieres vender, ¿Por qué no me preguntas?
Esta última semana me han sucedido dos anécdotas que me han inspirado a escribir este Post. La primera me sucedió en un centro deportivo de reciente apertura. Entré a interesarme por los entrenamientos, horarios, y métodos innovadores que ofrecían. Una vez dentro me dirigí a la persona que estaba allí, que resultó ser el propietario. Me contó que sus métodos eran muy innovadores, que conseguían grandes resultados, y toda la historia de cuánto les había costado montar el negocio. Para mi fue una conversación extensa, más de lo que esperaba, y además en la que se le olvidó incluirme, saber porqué había entrado, cuáles eran mis objetivos, hábitos, etc. Nada. Ni una sola pregunta. Me dio un folleto, y me dijo que si me interesaba que volviese. Ni siquiera me dio un precio del servicio ¿?.
La segunda anécdota me sucedió en una empresa de deportes al aire libre en la cuál entré buscando también una forma de hacer deporte y disfrutar al aire libre. En la misma, uno de los monitores me cuenta que es un deporte muy de moda (Paddle Surf) que viene de Argentina, etc. Éste sí me da los precios y me invita a probar un día con un precio especial. Aunque no hablo, no me pregunta nada, y no sabe si soy principiante, experto, o puedo llegar a tener un interés por hacerme profesional del mismo (aunque creo que llego tarde para esto). El caso es que salgo de allí y su única pregunta es pedirme el nombre y el teléfono para avisarme para cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.
Me sorprende que una persona que está de cara al público desconozca que hay que preguntar al cliente. Que el cliente es el protagonista en la interacción de ventas. Que no hay que lucirse como vendedor dando una clase magistral de sabiduría, salvo que el cliente te lo solicite, entonces quizá. Pero sin olvidarlo, el cliente es el protagonista. Después de romper el hielo, con simpatía y educación, un buen vendedor debe preguntar al cliente. No voy a poner fórmulas inútiles, cada uno que pregunte como quiera, pero que pregunte. El éxito de una venta será más problable cuánto más sepamos de nuestro cliente, de qué le ha hecho entrar a nuestro comercio, llamar a nuestra empresa, o contactar con nosotros. Se trata de conocer cuál seria su situación ideal, cómo se cubriría su necesidad. Y a partir de ahí, crear puentes mediante nuestro producto o servicio que lleve al cliente hasta esa situación deseada, de la manera más rápida y eficiente para los dos. No valen ya las ventas en las que uno de los actores gana más que el otro, se trata de fidelizar, y para fidelizar, además de que sea rentable para los dos, la relación debe ser honesta y de confianza.
Creo que las ventas, más aún ahora en plena Era tecnológica, se trata de relaciones entre personas, y por tanto hay que dotarlas de humanidad, deben ser personales y trascendentes. Es decir, debe ser más que una transacción, debemos aportar al cliente un extra que le haga ver que su experiencia con nuestra empresa/marca/producto vale la pena, que somos de confianza.
Dice Philip Kotler que si preguntas a un cliente por qué no te compra, y te da mil razones, y después de un duro esfuerzo de transformación consigues subsanar las mil razones y le vuelves a preguntar, es muy posible que te dé mil nuevas razones para no comprarte. Sin embargo, preguntarle a un cliente por qué sí te compra te dará una razón única por la que ha actuado de manera positiva. Tendrás que reforzar esas razones con él, y posiblemente con algunos otros, y podrás aportarle nuevas razones para que sigan haciéndolo. Pero necesitas un punto de partida, y ese punto de partida te lo dan los que sí compran.
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Un Nuevo Modelo de Ventas (I)
Que existe un Nuevo Modelo de Ventas no es nuevo, de hecho, el estudio “The Zero Moment” explica que el proceso de compra, a día de hoy, comienza en la búsqueda previa de información por el cliente en la Red mucho antes, pero dejando internet a un lado, son cada vez más los estudios que hablan de los procesos de decisión de compra basados en la economía del comportamiento y la neurociencia. En ellos la premisa inicial es que el proceso de decisión de compra no es tan racional como pueda parecer. Por otro lado, el proceso de globalización, y el aumento de la información que manejan los consumidores han aumentado su nivel de exigencia en los productos y servicios adquiridos, así como las expectativas de servicio.















