Marketing & Ventas
Des-Orientación al Cliente
Este fin de semana pasado he vivido uno de esos errores que, por extraño que parezca, son demasiado comunes en nuestra cultura; la falta total de orientación al cliente.
Compartía en un recién estrenado CupCake Café de Alicante, un delicioso dulce con un excelentemente preparado café. El lugar estaba medio vacío y eran tan sólo las 19:30 horas, en mi opinión cualquier hora es buena para tomar café, entran un par de jóvenes y antes de acercarse a la barra, les dicen que están cerrando, nosotros éramos cinco personas, y no había intención de marcharse todavía, pero aquella respuesta nos desconcertó, las jóvenes dieron media vuelta “ipso facto”, y seguidamente, tras escuchar aquello, nos dimos por aludidos, recogimos nuestras cosas y nos marchamos.
Marketing de andar por casa
Muchas personas piensan que el Marketing es algo muy complicado, que necesita de muchos recursos, y que está pensado sólo para grandes empresas. Los que nos hemos especializado en marketing sabemos que no es así. El marketing consiste en pensar desde el punto de vista del cliente, y tratar de hacer que su experiencia con nuestro producto o servicio sea lo más placentera posible, y que quiera repetir, o lo que es más, que hable a todo el mundo de lo feliz que es gracias a nuestra existencia. Eso es la cúspide de la pirámide!!
Tenemos que hacer un esfuerzo por comprender sus necesidades, cómo las cubre nuestro producto/servicio, y cómo podríamos mejorar esa relación. A veces es un sencillo ejercicio de observación, en otras requiere una mayor implicación y no es tan fácil, ahí es donde entramos los profesionales. En ocasiones, una conversación con uno de nuestros clientes nos puede dar más información que el mejor de los estudios de mercado.
Si quieres saber cuánto le importas al dueño de un negocio,
visita el aseo, según esté, así le importas.
Steve Jobs decía no puedes preguntarle a la gente que quiere, porque siempre responderá en términos de: “algo más barato”, “más rápido”, “más grande o pequeño”, sin embargo, las grandes transformaciones han llegado de desarrollo de productos completamente diferentes, que nada tenían que ver con lo que había, y difícilmente imaginables, salvo para sus creadores.
Una vez estaba cenando con unos amigos del mundo de marketing online en un restaurante de Alicante, y en la conversación el camarero y propietario del local nos preguntó qué podía hacer para mejorar su local en términos de marketing, todos nos sonreímos y algunos de ellos le sugirieron crear una página de Facebook y una web a través de la cuál los clientes pudiesen realizar reservas, yo le sugerí que limpiase el aseo. Decía Tom Peters, si quieres saber cuánto le importas al dueño de un negocio, visita el aseo, según esté, así le importas.
Los pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre una empresa y otra, en cada interacción que tenemos con la marca, ya sea a través de la web, el teléfono, o cuando necesitamos ir al aseo.





